Marie de France escribía con los cabellos.
Ronsard, con un junco verde.
Victor Hugo, con un tridente.
Baudelaire, con una daga.
Verlaine, con un soplo.
Rimbaud, con un clavo.
Mallarmé, con un alfiler de corbata.
Valéry, con un ritalíneas.
André Breton, con una esponja.
Translate
jueves, 13 de diciembre de 2012
Ángel Crespo - Microcaricaturas francesas.
Ángel Crespo - Historia profana
Llevaba enguantada la mano izquierda para poder cumplir el precepto evangélico.
El César huyó despavorido cuando quisieron darle lo que de verdad era suyo.
En el fuego se prueba el otro; y en el silencio se prueba el profeta.
Ángel Crespo - Contra lo igual
Cuando todos los caminos confluyen en uno, van a dar al infierno.
Nos acerca lo que nos diferencia: por eso hacemos el amor. Las iglesias y los partidos unen, en cambio, a lo semejante: por eso engendran odio.
Tan sólo la nada es igual en sí misma.
Ángel Crespo - Para un arte poética
Escribir poesía es inventar lo cierto: como si no lo fuera.
La razón se somete a la realidad; la imaginación la subyuga.
Pasarse la vida pensando en secreto poemas que nunca se escriben. Que los escritos no sean, en cambio, meras indiscreciones.
Que la poesía diga lo que no queremos decir.
¿Qué le quedaría por hacer al poeta si la rosa fuera su propio artista?
Ángel Crespo - Oscuro : Claro
Ninguna lectura del poema es estéril: ni la de aquel que no lo entiende.
En el poema oscuro, el bosque impide ver los árboles. No lo contrario.
Un poema verdadero nunca es oscuridad, sino la otra cara de la luz.
El poema se ilumina cuando lo leemos con los ojos cerrados.
Cuando el poema es el que nos lee, lo llamamos oscuro.
Ángel Crespo - Sobre los dioses
¿Cómo conquistar la serenidad? Estando por cima de todos los dogmas: como los dioses.
La poesía es nuestra imagen de los dioses y nuestra imagen suya.
Tentamos a los demonios; nos tientan los dioses.
Amamos a los dioses que nos desdeñan; desdeñamos, en cambio, a los que nos aman. La medida del hombre verdadero no es otra que el desdén.
Ángel Crespo - Homenaje a Victoria
La música de Victoria es oro sobreplateado: suprema elegancia.
Victoria componía su música para que la cantasen los personajes de los cuadros de El Greco; los cuales, en efecto, llegaron a entonar las Lamentaciones de Jeremías.
El aire se serena: como en Fray Luis.